Fin de semana en londres
La capital britànica siempre se ha caracterizado por ser un de las ciudades más cosmopolitas del mundo. Viajar a Londres significará vivir experiencias tan distintas e intensas que difícilmente podrán ser igualadas con la visita a cualquier otra ciudad del planeta. Londres es, por superfície y población, la ciudad más grande de la Unión Europea y una de las cuatro ciudades principales del mundo, junto con Nueva York, París o Tokio. Así que abre los ojos, relájate y prepárate para disfrutar.
Si tu estancia va a ser corta, lo mejor es que planifiques bien tus excursiones. Ya que has escogido una de las ciudades con más historia de Europa (se fundó alrededor del año 43 en la época de los romanos) no debes obviar los clásicos. El famoso Big Ben, la casa del Parlamento, el Buckingham Palace o la Abadía de Westminster serán, por lo tanto, citas obligadas. La visita a estos monumentos imprescindibles te ocupará ya, probablemente, un día y medio, como mínimo. El otro medio lo puedes utilizar para descansar en el enorme Hyde Park, uno de los parques más cuidados del mundo donde podrás, además, visitar el lago Serpentine o dar un paseo en carruaje por Rotten Row, como hacía la upper class de Londres en el siglo XVIII. Marcharse sin haberse acercado al Támesis es un sacrilegio por lo que también será una buena opción pasear por sus orillas, justo donde está situada la London Eye, una noria con 32 cabinas de cristal para alucinar con las vistas panorámicas de la ciudad a 135 metros de altura.
Para los amantes del shopping, sin dudarlo, Oxford Street. Es la arteria principal de la ciudad y conecta con la famosa plaza de Picadilly Circus, punto de encuentro habitual de muchos londinenses. Pero en Londres son muy famosos los mercadillos y, además, encontrarás uno para cada cosa. Así que aprovecha la ocasión y sumérgete de lleno en la multitud de opciones que ofrecen. Uno de los más famosos es Camden Town. Es el cuarto lugar más visitado de la ciudad. Allí encontrarás de todo: comida, ropa de segunda mano, discos, muebles, antigüedades, etc... Se podría decir que es el mercadillo por excelencia. Pero también están el de Portobello, en Notting Hill o el Covent Garden, en pleno corazón de la ciudad. Mención especial se merece también los grandes almacenes de Harrods. Una tienda mundialmente reconocida que comenzó hace más de 150 años siendo una verdulería y ahora tiene en plantilla a cerca de 4.000 trabajadores.
Decir Londres significa también decir 180 museos a nuestra disposición, con la suerte de que la gran mayoría son gratuitos. El más conocido y grande, el British Museum. Con la lección aprendida, el resto del tiempo quizá prefieras dedicarlo al deleite nocturno. La noche londinense ofrece un gran abanico de posibilidades a gusto del consumidor. La zona de Picadilly, por ejemplo, está plagada de teatros que compiten por acoger los mejores musicales. Al ser una de las capitales más importantes del mundo, tu visita seguramente coincida con alguno de los conciertos de los muchos artistas internacionales que hacen parada en esta impresionante capital donde el cosmopolitismo se nota por doquier. Así que anímate, enfúndate tus mejores galas y sumérgete en la interesante noche londinense. Seguramente desearás repetir. Un último consejo: no te olvides del Soho.