Safari en Tanzania
Situado en la costa este del África Central, Tanzania es un lugar apasionante, sobre todo para los amantes de la naturaleza salvaje en estado puro. El país está formado por una parte continental y otra insular compuesta por las islas de Zanzíbar y Pemba, situadas en el Océano Índico. Aprovechando que su temperatura media anual roza los 24 grados centígrados, visitar el litoral, arenoso y poblado de corales, será también una interesante experiencia. En el interior se extiende una gran llanura que se eleva hacia el oeste hasta la falla del Valle de Rift, donde se encuentran los lagos Malawi, Rukwa y Tanganica. En el noroeste, la visión impresionante del monte más alto del país y de todo el continente africano: el Kilimanjaro, con sus 5.895 metros de altitud.
La República Unificada de Tanzania es un país para aventureros, así que prepárate para dejarte impresionar por las excursiones a través de la sabana, los bosques y el agreste desierto. En ningún lado del mundo se pueden encontrar ñus, gacelas, cebras y antílopes en tal cantidad como en este país. Las llanuras sin fin facilitan la observación de estos animales. Tanzania es sobre todo conocida por su abundante fauna y flora típica. Más de un cuarto del territorio es selva protegida, parque nacional o reserva de caza. Lugares donde podrás admirar, con toda serenidad, las grandes poblaciones de elefantes, búfalos, cocodrilos o hipopótamos que cohabitan el país.
Con una superfície de casi 15 mil kilómetros cuadrados, el Serengeti es uno de los parques nacionales de más renombre de Tanzania. Destaca, sobretodo, por ser el santuario de los grandes felinos. En el valle de Seronera podrás llevar a cabo operaciones de rastreo de leopardos, leones y guepardos. Estarás en el corazón del mejor espacio natural para la observación de la fauna tanzana en su máximo esplendor. Por allí pasan multitud de herbívoros que, dos veces al año, antes y después de la temporada seca, llevan a cabo las grandes migraciones. Sin duda, una experiencia que no te puedes perder.
El recorrido por el corredor del río Grumeti será otra de las excursiones excitantes que no te podrás perder. Una buena oportunidad para ver los mayores cocodrilos de África. Para los que no quieran perder ni un momento, existe la oportunidad de acampar en pleno parque natural. Todo un placer el dormir a campo abierto bajo el manto de las estrellas. En el valle del Ngorongoro tendrás la oportunidad de contemplar los últimos rinocerontes negros, además de llevar a cabo la exploración del cráter del volcán que da nombre a este lugar fascinante. Una incursión que podrás compaginar con un safari por los bosques ribereños del lago Eyasi con la suerte, quién sabe, de encontrarte con algún miembro, de los últimos que quedan, de la tribu bosquimana de los Hadzabee. Toda una experiencia que no te dejará impasible.
Dodoma, en el interior, es la capital de Tanzania pero la población con más habitantes es Dar er Saalam. Se trata de una localidad costera donde se lleva a cabo casi toda la actividad comercial del país. Sus playas de arena fina y grandes palmerales la hacen ideal a ojos de los turistas de sol y playa más exigentes. Si visitas la capital no te olvides de probar el vino. Aunque parezca mentira, es uno de los reclamos más importantes en esta parte del país. La gastronomía tiene claras tendencias islamistas, carnes aderezadas con fuertes salsas, aunque también encontrarás pescado fresco y de calidad en las zonas costeras. Pero no olvides que Tanzania es mucho más que ir de safari. Y si no, atrévete a un vuelo deportivo por el Serengueti o a una jornada de trekking de más de un día sin contacto directo con la civilización. ¿Puede haber algo más purificante?