Valencia, ciudad del futuro
Si existe actualmente una ciudad española que en los últimos tiempos ha sufrido una transformación positiva y de expansión modélica, ésta es sin duda Valencia, la joya del Levante español. Hasta el momento, Valencia era conocida a nivel global por sus celebérrimas fiestas de las Fallas, y también por su producto y su plato estrella: la naranja y la paella. Fresca combinación de azahar y pólvora, aroma y luz. Pero, en los últimos años, dos grandes acontecimientos la han vuelto a situar en el mapa de los destinos más solicitados: la Copa América y la construcción de un complejo que abre una ventana al futuro, la Ciudad de las Artes y las Ciencias, todo un revulsivo que ha reactivado la vida de sus residentes y captado la atención mundial. La remodelación del aeropuerto de Manises y la puesta en funcionamiento de una nueva estación de metro que lo une con el centro, hacen el desplazamiento por Valencia una tarea fácil y cómoda.
El año pasado, los amantes de la vela se dieron cita durante la celebración de la Copa América, evento que dejó unas instalaciones permanentes para el disfrute de los ciudadanos, turistas y visitantes. El puerto, junto con el Paseo de la Malvarrosa, constituye un eje para ejercer saludables paseos junto al mar, tomarse unas tapas al sol o simplemente practicar deporte.
Por otra parte, diez años han pasado ya desde la inauguración del complejo multicultural de la Ciudad de las Artes y las Ciencias, diseñado por el arquitecto internacionalmente galardonado Santiago Calatrava y Félix Candela. Situada en el viejo cauce del río Turia reconvertido en jardín, La Ciudad de las Artes y las Ciencias está conformada por edificios tan emblemáticos como L'Hemisfèric, distribuido en 13.000 m² de superficie. Su forma de ojo alberga en su interior una sala de proyecciones de cine IMAX, planetario y espectáculo láser. Continuando con las formas características de estas estructuras, el Museo de las Ciencias Príncipe Felipe -a los niños les divierte ver en él el esqueleto de un dinosaurio- es un museo interactivo de 40.000 m².
Si seguimos nuestro recorrido por esta ciudad del futuro, la próxima parada la hacemos en L'Umbracle, interesante sobre todo para aficionados a la botánica, pero con una panorámica del complejo que no te puedes perder, al igual que El Paseo de las Esculturas, con obras de autores de vanguardia como Yoko Ono. Pero, sin duda, L'Oceanogràfic, el acuario más grande de Europa con 110.000 m² y 42 millones de litros de agua, es una de las atracciones estrella con su peculiar forma de flor. Y, el último edificio en inaugurarse, fue el Palacio de las Artes Reina Sofía, con cuatro salas enormes para apreciar lo mejor del arte con calma. La música, las artes escénicas, la celebración de conciertos y eventos deportivos, todo tiene cabida en esta Ciudad dentro de otra gran ciudad.
Una ciudad como traida del túnel del tiempo y que no deja de crecer.